20 dic. 2014

El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos (2014)


- DIRECTOR: Peter Jackson
- ACTORES: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, Luke Evans, James Nesbitt, Aidan Turner, Evangeline Lilly, Ken Stott, Graham McTavish, Jed Brophy, Stephen Hunter, John Callen, Adam Brown, Dean O'Gorman, William Kircher, Peter Hambleton, Mark Hadlow, Cate Blanchett, Lee Pace, Orlando Bloom, Hugo Weaving, Christopher Lee, Stephen Fry, Ian Holm

- CRITICA: Por fin nos llega la última entrega de la segunda trilogía basada en la Tierra Media, a la que he llegado sin grandes expectativas debido en gran parte a las decepcionantes entregas anteriores (sobre todo la segunda), pero que era de obligado cumplimiento visionarla en pantalla grande.
La trilogía del Hobbit partía con dos grandes problemas antes de ver la luz, y en ambos casos creo que el mayor culpable ha sido el propio Peter Jackson. El primero es tener detrás todo lo que supuso la traslación a la gran pantalla de "El señor de los anillos", una obra que era impensable que se pudiera adaptar de forma tan sobresaliente como Jackson hizo, haciendo inmensamente felices a millones de fans, yo entre ellos, ya que la primera trilogía está entre mis filmes favoritos de siempre.
El segundo problema que se le presuponía a la adaptación de "El Hobbit", y como después se ha ido confirmando película a película, es el excesivo estiramiento de la historia que se ha hecho, y ahí creo que el director es el mayor culpable. El excesivo metraje de las tres películas ha hecho que sea una trilogía irregular, con momentos muy buenos, pero otros alargados innecesariamente. Y es imposible no comparar con las tres primeras entregas de la Tierra Media, por lo que siempre sale perdiendo esta nueva visita al mundo de Tolkien.
Si se hubiese adaptado el libro de "El Hobbit" sin haber necesitado para ello una trilogía, seguramente (mejor dicho, seguro) el resultado global hubiera sido bastante mejor, porque incluso algunos de los añadidos a la trama, sacados de otras historias de Tolkien, quedan muy bien en la adaptación, profundizando en la historia y sirviendo de conexión con las otras películas, pero hay mucho metraje que sobra, sin aportar nada, que solo hace intentar alargar las películas.
Aunque soy bastante crítico con algunos aspectos que no me gustan nada, también es cierto que al ser un gran fan de la Tierra Media, valoro mucho el trabajo que se ha realizado para plasmar en pantalla esta pequeña joya literaria, por lo que aunque el resultado final me ha decepcionado, me sigue pareciendo, en general, notable.
Hacía pocos días había revisionado las dos películas anteriores, en sus versiones extendidas, y acabé bastante cansado tras la segunda parte, que me pareció mucho más cansina que la versión estrenada en cines.
Para la última entrega esperaba de nuevo un metraje largo e irregular, esperando que al menos la batalla final estuviese a la altura de otras acontecidas en "El señor de los anillos", y esperaba que al menos me dejase un buen sabor de boca con una conclusión decente. Y la verdad, he salido bastante contento con el final que se le ha dado a la saga.
La película comienza justo donde acabó la segunda, con Smaug saliendo de la montaña para atacar, por lo que el inicio es vertiginoso y bastante espectacular, aunque me ha parecido que tiene unos efectos visuales decepcionantes, salvo la animación de Smaug, que es brillante.
La verdad es que entras en la trama de nuevo rápidamente y de forma acertada, aunque los siguientes minutos asistimos a una serie de cosas que se han metido en la trama, y que no siempre son acertados, lo que me hizo esperar lo peor. Me refiero sobre todo a la historia de amor entre Tauriel y Kili, que es algo que me parece una patada a los libros que no puedo pasar de largo. Y a eso le sumamos el odioso personaje de Alfrid, casi al nivel del Jar Jar Binks de George Lucas.
Afortunadamente la película recupera su versión mejor versión en pocos minutos y de ahí al final tengo que reconocer que me ha parecido lo más entretenido de largo de toda la saga, desde la llegada de los hombres y elfos a la montaña hasta la gigantesca batalla final.
Se plasma a la perfección la reacción de Thorin cuando recupera el antiguo reino enano, cómo el oro le hace cambiar y enloquecer hasta enfrentarse a todos. Y está bien resuelta esa parte en la que se fragua la batalla final, con Bilbo recuperando el protagonismo.
En cuanto a la batalla de los cinco ejércitos, no puedo decir otra cosa que me ha parecido magnífica, una hora o casi de combates entre orcos, enanos, elfos, humanos y demás, perfectamente rodados, con unos efectos visuales muy buenos, con momentos emocionantes y que te hacen recuperar las mejores sensaciones de la trilogía de ESDLA.
Otro factor importante con el que cuenta esta tercera entrega para resultar destacable, es que cuenta con los momentos de más acción y también los de más emociones, lo que hace que resulte un cierre en todo lo alto, tanto por lo bien rodado que está como por las sensaciones que te hace sentir.
Y hay que destacar ese estupendo epílogo en el que Bilbo regresa a la Comarca, me ha encantado como Peter Jackson lo usa para enlazar perfectamente con todo lo que sucederá después en el tiempo.
En general la película destaca en el plano técnico, aunque a veces los efectos visuales me han parecido muy desequilibrados, siendo espectaculares a veces y en otros momentos muy mejorables, sobre todo porque hace más de diez años de las primeras películas y parece que algunos planos no han mejorado desde entonces.
Sobre el reparto, además de destacar, como siempre, al magnifico Ian McKellen, me quedo con Richard Armitage y Luke Evans como actores que más me han gustado, sobre todo el primero, que consigue transmitir más que correctamente lo que le ocurre a su personaje.
Del resto bien Martin Freeman, aunque con un papel mucho más reducido que en las entregas anteriores, aunque perfecto dando vida a Bilbo, y destacar la presencia siempre agradable de Evangeline Lilly, guapísima y perfecta para el papel.
Y antes de acabar comentar que la banda sonora me ha parecido que ha perdido protagonismo, no destaca como en otras ocasiones, y que tan importante fue en la primera trilogía, con una composición insuperable del gran Howard Shore.
En resumen, un dignísimo final a una trilogía irregular, que seguramente con el tiempo se aprecie más sus virtudes y se dejen de lado un poco más sus defectos, sobre todo que se compare en menor medida con su "hermano mayor", la trilogía de "El señor de los anillos".
A los fans de Tolkien y de la Tierra Media, les encantará, con sus "peros" en mayor o menor medida, pero es de obligado visionado en cine. A los que sean menos fans de la saga, seguramente les resulte la mejor de todas, ya que es la más entretenida y la que cuenta con más acción y un metraje menor, lo cual es de agradecer.
Cuenta en menor medida con momentos de acción bochornosa, como yo los llamo, cosa de agradecer, porque ya con la escena de las cuevas en la primera parte y de los barriles en la segunda tuve de sobra. También tiene menos escenas con elfos que parecen máquinas de guerra, aunque Legolas vuelve a parecer un personaje de videojuego durante una escena del final.
Para mí es la mejor de las tres partes junto a la primera, aunque por nivel de diversión y por contar con menos momentos de los que se han metido con calzador, puede que sea la más redonda.

Mi nota: 8

Saludos.
Kasko.

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